Desde el 13 de julio de 1931, esta casa fue la vivienda que ocupó Pedro Mir, Poeta Nacional, junto a su familia paterna, estando aún soltero, y cursando estudios en La Facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo.

En ella vivió el poeta junto a sus nueve hermanos (el era el mayor), y sus padres rodeado de un bonito ambiente hogareño.

En el hogar, Pedro acostumbraba a usar las sobremesas pare lucir sus naturales dotes de gran conversador y maestro. Este don le permitió seducir a todos los que le escuchaban, extasiados ante su estilo de movimiento de manos y gestos, con el cual conquistaba siempre la atención de la audiencia.

Pedro convivió con su familia hasta cuando se fue al exilio, luego de haberse casado y tenido los dos primeros hijos, Hugo Fernando y Luis Pedro.

En esta casa Pedro Mir escribió algunas de Las obras que lo dieron a conocer.

En el año 1937 Juan Bosch presentó a Pedro Mir como “el poeta social esperado". En ese año el vate escribió: Lo carta no ha de venir. Catorce Versos y Abulia.

En 1938 se realizaron tertulias todos los viernes en La tarde, en las que participaron diversos escritores. Visitaron la casa, personalidades de la talla de José Angel Saviñón, Ramón Marrero Aristy, José Rijo, Carlos Curiel y Salvador Ortíz. En esas tertulias se comentaban poemas escritos por Mir, eritre ellos: “Romance del Llanto Lejano”, “Poema deL Llanto Trigueño", “Platica del Pozo", "La Vida Manda que Pueble estos Caminos”.

De 1939 a 1946 Pedro Mir le dedicó más tiempo a La prosa que a la poesía y escribió innumerables artículos que se publicaron en los diarios "La Opinión”, “Listín Diario" y "La Nación”, los cuales fueron muy comentados por los lectores.

En 1940 don Pedro escribió, en la casa, el poema "La Cuna Cerrada”, el cual dedicó a su hijo Hugo, próximo a nacer. Ese poema fué traducido al inglés y al Francés. La Secretaría de Estado de Cultura lo editó en este año 2003.

En 1947 el poeta se marchó al exilio, a La Habana. Allí escribe sus poemas mas conocidos: “Hay un País en el Mundo”, “Contracanto a Walt Whitman” y “EL Huracán Neruda”...

En 1963 Pedro Mir regresó del exilio y se instaló en esta casa, en donde residió dos años más. Luego, después de la contienda de abril de 1965, volvió a Cuba, y regresó a su patria en 1968, donde formó su propio hogar con nueva familia.

Estela Mir (hermana),