PINTANDO PAREDES EXTERIORES

Pintar paredes exteriores es bastante diferente a pintar paredes interiores debido a la variedad de revestimientos disponibles y al equipo requerido para trabajar en lugares elevados.

El material de revestimiento abarca solapas de cedro, madera pizarra, masonite, estuco y mampostería. Cada material requiere variaciones ligeras de técnica, pero todos siguen los mismos principios básicos discutidos en esta sección. El tipo de revestimiento puede dictar qué materiales usar para aplicar la pintura. Las brochas, los rodillos, y rociadores de pintura tienen sus ventajas y desventajas.

Cerciórate de que cuentas con escaleras de calidad y andamios en buenas condiciones de trabajo para que tu trabajo se realice sin complicaciones. Recuerda, que le estás confiando tu vida a este equipo, así que compra o alquila lo mejor disponible.

 

 

Espera hasta que la superficie esté seca y verifica que no se haya pronosticado lluvia. Aplica imprimador en todas las partes descubiertas. Para obtener los mejores resultados, deja que el imprimador seque de acuerdo a las recomendaciones del fabricante. Aunque lo que se muestra es una brocha, puedes usar un rodillo o un rociador para agilizar el proceso.

 

Siempre se debe aplicar imprimador a las superficies de mampostería, especialmente si existen problemas tales como manchas de agua o si se va a aplicar pintura sobre esmalte. El cedro y la secoya contienen resinas que sangran a través de las pinturas con base de agua; así que sobre madera usa imprimadores con base de aceite.

 

Pinta los bordes del techo y los sofitos antes que las paredes si éstos van a tener colores diferentes. Esto evita que la pintura de los bordes gotee en las paredes recién pintadas.

 

 

Pinta las esquinas interiores y alrededor de los bordes. Usa un rodillo para esquinas o una brocha para detalles para pintar estas superficies.

 

 

En revestimiento de tejas, pinta los bordes inferiores antes de pintar las tablas.

 

Pinta con rodillo o brocha empezando en la parte superior de la pared. Anda de la parte más lejana que puedas alcanzar a tu izquierda, tirando del rodillo o brocha hacia tí. Termina la pasada directamente enfrente de tí. Repetir hasta que la sección esté pintada; usa entonces la misma técnica para el lado derecho.

 

Comienza cada pasada a la derecha “plumando” la brocha o rodillo. Plumar significa colocar la superficie del rodillo o brocha contra el revestimiento gradualmente en el lugar de abruptamente. Esto elimina la línea definida de comienzo y facilita unir la siguiente sección de pasada a la sección actual

 

Une las dos pasadas donde se juntan enfrente de tí. Trabaja rápidamente. Esto es importante para unir la nueva pasada con la que ya se completó cuando la pintura está aún húmeda para no dejar huellas de la pasada. Nunca te detengas a la mitad de una sección. Pinta hasta la esquina de la casa para que el color de la pintura sea uniforme.

 

Mueve la escalera de manera que puedas alcanzar la sección completa de revestimiento. Para eliminar marcas de las pasadas, usando el rodillo o brocha vuelve a aplicar pintura a las orillas plumadas de la sección pintada previamente justo antes de empezar cada pasada. Repetir el proceso hasta completar el área superior; completar las secciones de abajo.

Agiliza el proceso de pintura alquilando o comprando un rociador de pintura. Hay una variedad de rociadores disponibles. Antes de empezar a rociar, pregúntale a tu distribuidor de pintura que te diga exactamente cómo se opera el rociador, qué enmascarado se requerirá, y el método apropiado para limpiar el rociador. Pinta tu casa en un día sin viento. Un día con viento puede dificultar rociar. Independientemente de cómo pintas tu casa, deja que la pintura seque y entonces retoca todas las áreas que se le hayan quedado. Quizás necesitarás corregir goteos o curvas con una navaja de afeitar o un bloque para lijar.